miércoles, 7 de octubre de 2009

Café San Juan - Cocina de Autor a la vista

Nombre: Café San Juan
Tipo: Restaurante, Bistró
Estilo: de Autor
Dirección: Av. San Juan 450, Capital Federal.
Teléfono: 4300-1112

Evaluación
Cocina: Muy Buena
Ambientación: Buena
Atención: Excelente
Precio: Medio/Elevado
Ideal para: Parejas, amigos o reuniones de trabajo.


Hace ya varios años que asistimos unas 3 o 4 veces al año a este lugar, una especie de barcito y/o bodegón reducido pero reciclado con aires minimalistas que, sumados a la vista de la cocina, ayudan a ver este lugar con mejores ojos que la imagen previa de la zona nos reflejan.

Para comenzar, el ambiente es reducido, la distancia entre las mesas comparte las mismas características y la cocina a la vista tiene su contra que nos dice: "No venga con ropa de gamuza porque no le saca más el olor". La modalidad es no tener una carta fija, por lo que el mozo se acercará con una serie de entradas y platos para que podamos elegir, varios que son clásicos y otros que varían según temporada.

De movida nos traerán unas aceitunas en oliva muy sabrosas, mientras uno ojea la carta de vinos, la cual es amplia pero, como suele pasar con otros restaurantes, es acotada en variedad de vinos clásicos, para ofrecer capaz muchos otros a precio elevado. A todo esto, si no está ahogado en los aromas de los woks y/o guisos que se cuecen a la minuta, el lugar, por más reducido que parece, no es tan ruidoso como otros bolichitos.

Pedimos un par de tostadas con paté de salmón y chutney de tomate. Creo que es el fuerte que tienen, y hasta recomendaría ir a este lugar para compartir nada más que entradas, ya que entran tanto por los ojos, como por la boca. En su momento habíamos probado las tostadas de Paté de Conejo, muy ricas, ni extremadamente saladas ni fuertes, con un toque de sabor a quemado que le sentaban bien.

Luego nos trajeron una panera muy variada, la cual tuvo una vida muy corta, porque colocar panes tentadores no es bueno, más cuando uno espera platos que ya en su descripción nos traen recuerdos a sabores tan marcadamente definidos como el cordero o el conejo.

Caro se pidió una cazuela de conejo con crocante de polenta y la verdad que se llevó todos los premios. El conejo cocido en su salsa junto con verduras, vino blanco y algunas hierbas aromáticas estaba en su punto justo de sabores. La polenta ayudaba capaz a frenar un poco la acidez de la salsa y a neutralizar el sabor para poder volver a sentir de vuelta en otro bocado ese manjar.

Mi cazuela no fue tan ganadora como la anterior, una paleta de cordero (sí, una paleta entera), lo que creo es excesivamente grande para una porción. El cordero no estaba muy blando, lo que sumado a tener que comerlo en una cazuela de metal y no en un plato grande, dificulta la tarea hasta del despostador de carnes más experimentado. Las verduras, muy ricas, tenían un bajón en el sabor al sentir el exceso de grasa que había liberado el cordero en la misma cazuela, por lo que no fue un plato recomendado, especialmente para mi que me caen mal las comida pesadas.

Para cerrar la cena pedimos un helado de lichi con cacao amargo y una salsa crema de maracuyá. El lichi es una fruta típica de la comida china, con una textura similar a la uva, un sabor un poco menos dulce y un poco más ácido. Aunque el postre estaba bien logrado y capaz a varios les guste, no pude sentir ese maridaje entre lichi y cacao, creo que es una combinación muy forzada que no beneficia a ninguno de los dos sabores, y en un lugar como este, esperaba capaz un postre argentino con un toque de autor y una vuelta de tuerca.

En resumidas cuentas, este es un lugar para volver, aunque el precio del cubierto sea un tanto elevado, ofrece muy buenos platos con sabores redondos y sutiles que ayudan a pasar una velada entre pocos, con el calor de la buena atención.






El Guerrillero Culinario

5 comentarios:

LEno dijo...

Café San Juan! Hace meses que quiero ir y siempre mi cuelgo! Pinta bien...

Te hago una pregunta a ud que sabe tanto. En Mar del plata alguna idea de donde se puede ir a comer? Gracias!

Le Cuisinier dijo...

En Mar del Plata siempre fuimos repetidas veces a Pontevedra. En el blog hay una crítica sobre el lugar, sin precios porque hace rato que no vamos, pero con algunas fotos.

En resumidas cuentas, hemos hecho reserva desde Bs. As., saliendo a las 6 de la tarde, sabiendo que llegábamos para el turno de las 10:30. Si no fuera por este lugar creo que ni piso Mardel.

Veramente se come de 10. Antes llamá para averiguar si están abiertos; mi vieja fue hace unas semanas y estaban cerrados.

Leno dijo...

Muchas gracias! Busqué en el blog "mar del plata" y no me salio nada, ahroa busco pontevedra a ver que onda, buen finde!

Humpty Dumpty dijo...

Corrijo: hemos ido a MDQ solamente a comer a Pontevedra.

Je. Imperdible la tortilla española y los sorrentinos con salsa de camarones.

Alejandro Marenna dijo...

Chef de TV, skater, medio fisura que sabe lo que hace, propone un "Cantina Canchera", con platos contundentes, mas de invierno!, bien servidos, pero si queres con algunos sabores o combinaciones modernas, pero anda pensando en comer todo en cazuela y con gustos mas o menos parecidos, pero ricos. El salon apretadito, justo como para comerle la boca a la vecina si esta buena. La cocina del salon esta separada por una barra por lo que si queres chupar algo de aire llevate un ventilador bondiero con las pilas cargadas. La atencion es joven rapida correcta, y los precios estan bien. La carta es corta pero balanceada en relacion a la propuesta. La carta de vino idem. Las entradas y los postres lo mas flojito podrian esmerarse mas. Lo unico bien choto es el tema de los turnos estilo fast food, pero bueno, sabiendo como es el tema cada uno acepta si se la banca o no. En terminos generales cumple bien para lo que propone.